Descuentos posteriores y rectificación del IVA según criterio del TEAC
Descuentos tardíos y límites en el IVA
Una reciente resolución del Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC), de 27 de febrero de 2026, ha aclarado las condiciones en las que las empresas pueden recuperar el IVA cuando conceden descuentos a sus clientes con posterioridad a la operación inicial.
El caso analizado
Una empresa, actuando como entidad dominante de un grupo de IVA, solicitó la rectificación de una autoliquidación de 2019 varios años después de su presentación. La solicitud se basaba en descuentos aplicados a operaciones de 2018, formalizados mediante facturas rectificativas emitidas en 2019 pero no declaradas en su momento.
La Administración tributaria rechazó la solicitud, lo que dio lugar a la reclamación ante el TEAC.
Qué dice la ley
La Ley del IVA permite reducir la base imponible cuando se conceden descuentos posteriores (artículo 80). Asimismo, obliga a rectificar las cuotas repercutidas (artículo 89), ofreciendo dos mecanismos: corregir la autoliquidación original o ajustar el impuesto en declaraciones posteriores.
La decisión del TEAC
El Tribunal concluye que no todas las opciones son aplicables en cualquier caso. Cuando los descuentos se documentan mediante facturas rectificativas posteriores, la vía adecuada es la regularización en declaraciones posteriores.
Sin embargo, esta posibilidad está sujeta a un plazo de un año desde la emisión de dichas facturas.
Consecuencias prácticas
El TEAC considera que la empresa actuó fuera de plazo, ya que intentó corregir su situación varios años después. Por ello, confirma la decisión de la Administración y rechaza la devolución solicitada.
La resolución se apoya en doctrina del Tribunal Supremo, que distingue entre el plazo general para rectificar el IVA (cuatro años) y el plazo específico para regularizar tras emitir facturas rectificativas (un año).
Impacto para las empresas
Este criterio refuerza la necesidad de actuar con rapidez en la gestión del IVA. Las empresas deben revisar sus operaciones y asegurarse de incluir correctamente las facturas rectificativas en sus declaraciones, ya que la falta de diligencia puede impedir la recuperación del impuesto.
En definitiva, el TEAC limita las posibilidades de corrección tardía y prioriza la seguridad jurídica en la aplicación del sistema tributario.